No te puede volver a pasar eso de tener que explicarle a alguien en menos de un minuto qué haces, quién eres o en qué consiste tu proyecto. Si ya has perdido alguna oportunidad profesional por este motivo, tranquilidad: es lo normal si no estás preparado. Cuando descubras el elevator pitch y veas que es la llave que te puede abrir (o cerrar) muchas puertas, no te volverá a pasar.
¿Qué es un elevator pitch?
Imagina que te encuentras a tu inversor soñado en el ascensor. Tienes el tiempo que dura ese viaje para convencerle de que tu idea es la próxima gran idea. ¿Estresante? Sí. ¿Imposible? No.
Un elevator pitch es básicamente eso: tu idea o negocio condensado en un discurso cortito pero potente. Y créeme, es más útil de lo que parece, ya sea para conseguir inversores, clientes o incluso en esa fiesta donde alguien te pregunta «¿y tú a qué te dedicas?».
Vale, ¿y cómo lo preparo?
1. Ten claro tu objetivo
Antes de lanzarte a hablar, piensa: ¿qué quieres conseguir? ¿Inversión? ¿Clientes? ¿Un nuevo trabajo? No es lo mismo vender hamburguesas que buscar un millón de euros de financiación.
2. Conoce a tu público
No le hables igual a un inversor que a un posible cliente o un futuro jefe. El inversor querrá números y proyecciones; el cliente quiere saber cómo le vas a hacer la vida más fácil; y tu jefe, que valor puedes aportar en su equipo. Adapta tu discurso. Prepara diferentes versiones de tu elevator pitch y utiliza la más adecuada en cada momento.
3. Arranca con algo que enganche
En vez del típico «Hola, me llamo Pepe y tengo una empresa de…», prueba algo como: «¿Sabías que el 80% de las startups fracasan por no saber comunicar su valor?». Ya tienes su atención.
4. Ve al grano
Nada de rodeos. Di qué haces y por qué eres el mejor haciéndolo. En lugar de «ofrecemos soluciones innovadoras de marketing digital», podrías decir algo así como «ayudamos a pequeñas empresas a duplicar sus ventas online en 6 meses».
5. Destaca lo que te hace especial
¿Qué tienes tú que no tenga la competencia? Olvídate del rollo de «somos los mejores» (todo el mundo dice eso). Sé específico y memorable. Aprender las técnicas del storytelling te puede ayudar a mejorar tu elevator pitch.
6. Cierra con gancho
No dejes a tu interlocutor pensando «¿y ahora qué?». Pide esa reunión, ese café o ese intercambio de contactos. Dale un siguiente paso claro.
7. Práctica (mucha práctica)
Grábate, ensaya frente al espejo, prueba con tu familia… Hasta que suene tan natural como contarle a tu mejor amigo qué hiciste el fin de semana.
Un ejemplo para inspirarte
Un elevator pitch que funcione debe ser claro, directo y mostrar pasión por lo que haces:
«¿Sabes que el 70% de las pequeñas empresas pierden clientes por tener una pésima presencia online? Ayudo a estos negocios a destacar en digital sin volverse locos. En los últimos 6 meses, mis clientes han aumentado sus ventas un 30% de media. Si te interesa ver cómo podríamos hacer lo mismo con tu negocio, podemos tomar un café la semana que viene”.
Un buen elevator pitch es como un buen espresso: corto, intenso y te mantiene despierto.
